La educación desde la perspectiva de género
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Cita
APA
García Perales, R. (2012): “La educación desde la perspectiva de género”, en ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de Albacete, nº 27, pp. 1-18.
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Palabras claves
Escuela, género, igualdad de oportunidades,
coeducación, materiales didácticos, alta capacidad.
Resumen o abstract
Son numerosos y variados los aspectos
sociales y culturales que influyen en nuestro comportamiento cotidiano. De esta
forma, aparecen un arraigo de concepciones tradicionales sobre los diferentes
roles que les corresponde a hombres y mujeres en la sociedad y que influyen de
manera notable en su forma de pensar y de vivir. Debido a ello, el entorno
escolar se configura como un ámbito de actuación determinante en la búsqueda de
un equilibrio entre ambos sexos. Para ello, desde los centros se fomentan y
desarrollan medidas y actuaciones en vías del logro de una igualdad de
oportunidades real y generalizable a todos los ámbitos de la vida en los que
los sujetos se desenvuelven. Además, es importante señalar la influencia tan
importante (muchas veces “oculta”) que ejercen los propios materiales
didácticos y los medios de comunicación a través de su lenguaje audiovisual.
Por último, es preciso dedicar una mención especial a las alumnas con altas
capacidades, “olvidadas” de las prácticas escolares enriquecedoras en una
sociedad en plena búsqueda de una total igualdad de oportunidades entre hombres
y mujeres.
Conclusiones
Las personas asumen la búsqueda de un
contexto compatible que les permita ejercer sus habilidades y destrezas,
expresar sus aptitudes y valores y diseñar su proyecto de vida adulta. Hoy en
día, se debería buscar más la opción de feminizar a la sociedad haciendo pública
la cultura femenina (no masculinizar a las mujeres), tarea común de toda la
sociedad en su conjunto. El mundo exterior y social generalmente ha sido hasta
ahora de los hombres que han atribuido y difundido identidades femeninas
parciales, falsas o desagradables para las mujeres. Además, ellas cuentan con
menos modelos femeninos con los que identificarse, experiencias de
socialización distintas, discrepancias en cuanto a expectativas, diferentes
valores y roles sociales, etc.
A la hora de incidir en las diferencias
de género dentro de la alta capacidad, resulta necesario alejarnos de
posiciones psicométricas e incidir en una serie de campos de estudio
(creatividad, características motivacionales y emocionales, ambiente social,
rendimiento académico, talento matemático, etc.) para analizar su influencia
dentro de la relación alta capacidad‐género. De esta forma, es imprescindible
concienciar a la sociedad sobre la necesidad de facilitar a las niñas y mujeres
superdotadas, estrategias, entornos y estilos adecuados para favorecer y
estimular su potencial, su autoconcepto, su desarrollo emocional y su
autogobierno mental. Uno de los temas menos estudiados en la investigación
sobre la superdotación es sin duda la evolución y la situación social de la
mujer superdotada en la sociedad, los problemas a los que se enfrenta y los
apoyos que recibe. El cambio de esta situación resulta indispensable para el
desarrollo integral de este colectivo.
De esta forma, se debería prestar una
especial atención a la excepcionalidad femenina a través de materiales precisos
tanto para su identificación como para su intervención (ambas fundamentales),
con el objetivo de que padres y profesores cuenten con los medios precisos para
ofrecer unas prácticas sociales, educativas y familiares alternativas para este
grupo de alumnos. Para ello, sería muy interesante contar con unos protocolos
de identificación y con unas propuestas de intervención educativa a través de
la utilización de las competencias básicas, ya que permitirían el conocimiento
y desarrollo de todas las potencialidades del alumnado con alta capacidad.
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